El economista Carlos Melconian consideró que el rumbo económico del actual gobierno continuará sin mayores cambios por delante y pese a que advirtió sobre la necesidad de corregir algunas variables, vaticinó un mediano plazo con evolución positiva de la mayoría de las variables. En el marco de una disertación en Córdoba, invitado por Bicorporate Grupo Financiero, Melconian trazó un panorama de la situación actual, el escenario electoral por delante y planteó desafíos a futuro.
El economista descontó que el presidente Néstor Kirchner continuará por un nuevo período (se excusó de hablar de un posible escenario con Cristina presidenta) y concluyó en que la política económica actual seguirá sin cambios. “Esta ortodoxia fiscal de Argentina es machaza, pero se la gastan toda”, arrancó en una de sus primeras frases con el sello Melconian. A Kirchner lo consideró un presidente regionalmente no alineado, ortodoxo, pero no preventivo (falta el “canuto”, un fondo anticíclico), populista y que “no tiene programa a más de tres meses, pero para el día a día es un crack”, señaló, al tiempo que consideró que “quiere seguir con lo mismo”. En ese marco, señaló que el Gobierno tiene pilares en qué asentarse: una macro con números positivos en la mayoría de los frentes (Melconian puso, no obstante, condicionantes en cada caso. Por ejemplo, que el desempleo baja pero a través de subsidios y con jefes y jefas). Y una micro en donde “mete mano” en precios, distribución del ingreso. “Es activista acelerador de la macro y coordinador de la micro. La macro está cebada”, disparó y pese a que elogió el crecimiento se preguntó “¿Quién para la pelota?
En ese contexto, Melconian consideró que el gobierno no cambiará en el corto y mediano plazo. Al respecto, citó tres justificativos: los resultados a la vista (inversión, recaudación, crecimiento, superávit), un diagnóstico conceptual que se traduce en una justificación para mantener las premisas vigentes y, finalmente, un contexto internacional favorable. “El mundo sigue pro Argentina”, señalo.
En esa línea, dijo que el precio de los commodities se mantiene por la fuerte demanda China, aunque reclamó atender la evolución de la economía estadounidense. “La locomotora son los americanos, no los chinos. El patrón mundial del nivel de actividad son los americanos”, sentenció y explicó que “si Estados Unidos le deja de comprar zapatillas a China, el país asiático bajará su nivel de crecimiento y dejará de comprar toda la soja que hoy requiere”. En ese punto, puso particular énfasis en un gráfico que mostró que el déficit de cuenta corriente de EE.UU. llega ya a 800 mil millones de dólares, China y Japón tienen un superávit de 400 mil millones y Latinoamérica y Europa están en cero. “Hay que seguir de cerca a los americanos”, advirtió.
Desafíos a futuro
“Tragedia no, pero requiere un service”, indicó el economista al señalar que no se puede “venir a 180 Km. por hora durante cinco años y no hacer un service, ajustar algunas cuestiones”. En ese marco, Melconian alertó sobre los aspectos que se debería seguir de cerca. La inflación no debería superar el 1% por mes y los alimentos tampoco llegar al 2% como hoy lo reflejan las estadísticas coindiscentes de los economistas (el IPC del Indec parece reflejar otra realidad). Los salarios no subir por encima del crecimiento del PIB más inflación porque si no “salta el costo empresarial”.
La provincia de Buenos Aires tiene un déficit de 5.600 millones de pesos, “Hoy la financia la nación pero...”. El Banco Central debería controlar su endeudamiento y, por último advirtió sobre el financiamiento externo, hoy cubierto por “el amigo (Hugo) Chávez”. En definitiva reclamó un fondo anticíclico para aprovechar el frente fiscal favorable (sostén del modelo y colchón para posibles crisis), incentivar la inversión y encontrar el punto medio en el crecimiento de la macro. “Velocidad crucero normal con baja inflación”. ¿Con semejante déficit, hasta cuánto puede aguantar EE.UU.? “Mientras el resto del mundo se lo financie... hay papers nuevos que dicen que el número está mal porque hay ingresos americanos no registrados que financian esa cuenta corriente, pero el tema es que el último cambio de tendencia de una cuenta corriente americana fue en el 87, cuando había llegado a tres y pico y se llevó un presidente. Ahora está en más de seis”, indicó a Comercio y Justicia. Los últimos movimientos en los mercados, ¿Qué impacto podrían tener en el país? Financieramente menor. En término del sector real son movimientos de magnitud, pero hay colchón par aguantarlos. Lo que no te podés bancar son 10 movimientos de estos por año.