Los países que habían prestado dinero a la Argentina y que ahora cobrarán sus deudas celebraron ayer públicamente la decisión anunciada por el gobierno de Cristina Kirchner y persistieron en señalar que es un momento propicio para poner a consideración los compromisos con la comunidad financiera internacional, aunque sin hacer alusión directa a los bonistas que no entraron en el canje de la deuda.
Las voces llegaron desde el Congreso de los Estados Unidos, Alemania, España y Francia. Funcionarios de todos esos países saludaron al Gobierno por la decisión de cancelar la deuda con el Club de París.
El presidente del Subcomité del Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes de los EE.UU., Eliot Engel, dijo que la decisión ayudará a fortalecer la relación bilateral y a restablecer la confianza de los inversores.
Lo hizo por medio de un comunicado en el que dijo estar "impresionado con el liderazgo" de la presidenta Cristina Kirchner y por su "excelente" embajador en los Estados Unidos, Héctor Timerman, que, según afirmó, "ha jugado un papel clave en este asunto".
"Me alegra mucho que la Argentina haya dado este paso importante hacia adelante, y espero que conlleve una mayor confianza de los inversionistas y la prosperidad económica para el país", dijo Engel.
Fuentes oficiales confiaron que hubo ayer un muy breve diálogo entre el canciller Jorge Taiana y su par español, Miguel Angel Moratinos. De esa conversación, en medio de un día crítico por el tratamiento de la estatización de Aerolíneas Argentinas en el Senado, surgió luego un breve comunicado del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. "Es un avance muy importante para normalizar las relaciones [...] con la comunidad financiera internacional", celebró el Ministerio de Asuntos Exteriores español en un escueto comunicado.
Las autoridades españolas se mostraron confiadas en que "los medios económicos y financieros también la valorarán positivamente". Taiana también conversó telefónicamente con el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeir, quien, según fuentes oficiales, transmitió que el gobierno de su país juzgó "muy positiva" la decisión de la presidenta Kirchner de saldar la deuda con el Club de París y consideró que eso "contribuirá a favorecer las inversiones en el país". Alemania es el principal acreedor, con el 30% de la deuda.
El vocero adjunto de la cancillería francesa, Frederic Desagneaux, fue quien hizo la evaluación en París. "Francia tomó conocimiento de las declaraciones muy positivas de la presidenta argentina, concernientes al reembolso de la deuda de este país al Club de París. Nos alegramos por este anuncio", dice el texto difundido ayer por la embajada en Buenos Aires.
"La puesta en marcha de esta decisión constituirá una etapa decisiva para la plena normalización de las relaciones económicas y financieras de la Argentina con la comunidad internacional, que tanto deseamos", agregó.
"Contribuirá al restablecimiento de las relaciones de confianza entre la Argentina y sus acreedores públicos, reunidos en el seno del Club de París. Mejorará su atractivo para los inversores internacionales y favorecerá el pleno reconocimiento de los mercados financieros por sus notables progresos económicos", completó.